Coitus Interruptus

Pedro macizo

Con lo cachondo que está Pedro Sánchez y lo rápido que se nos ha bajado la líbido. Tan, pero tan guapo que hasta su Adonismo ha copado horas de tertulia y ríos de tinta; incluso en alguna prensa extranjera, desplazando a la mismísima primera dama, sobre la que las opiniones, sin embargo, están siendo dispares.

Pero ni con esas, chico, que nada tan excitante como el polvo con Rajoy. Debe ser como cuando me preguntan por qué prefiero a Dior antes que a Versace, porque detesto lo obvio y la sobreactuación. Sólo tenéis que visualizar los labios, las tetas y los dorados de Donatella y ya os podéis hacer una idea. De todo menos sutil, así es la hermana del diseñador italiano asesinado y así es el flamante presidente suicida, el que en tan sólo unos días ya nos ha dejado claro que va a cometer el mismo error que Mariano: jodernos, en mayor o menor medida, en vez de follar y dejar que nos corramos de gusto.

Había algún meme por las redes que decía que, al final, la Moción de Censura había sido como un polvo rápido y a oscuras. Yo, como pese a las endorfinas, en todo momento fui cauta con el entusiasmo del recambio, creo que lo estoy viviendo más como un Coitus Interruptus. No porque no hubiera llegado, que no voy a repetirme en lo ya escrito, sino por falta de continuidad. Tampoco lo digo por mí, que sigo teniendo una vida sexual igual de satisfactoria, sino por todos y todas los que cualquiera diría que fingieron un orgasmo el Día M, porque tanta algarabía y tanta proclama confundida al ritmo de se Puede no tenía ningún sentido a poco que rascases en el fondo de armario del nuevo presidente. El artículo de Carlos Prieto: El regreso del Zapaterismo. Pedro Sánchez y la guerra cultural que viene lo explica mucho mejor en lo estrictamente político; yo sólo voy a quedarme con el 135, el 155 y el fraude del “no es no” como elementos más que suficientes para no fiarme ni antes ni ahora del sociata macizo.

Curas y tías

Si a esto le añadimos las puestas en escena, entonces sí que mejor apagar y hacerlo a dos velas. Ni soy capaz de recordar un solo detalle del estilismo de la toma de posesión; ya no sé si porque me pareció anodino o porque el ruido mediático de que no hubo ni biblia ni crucifijo me impidió ver el bosque. Que sí, que guay, que muy bien… pero cuando vea que la Iglesia paga el IBI y se atreven por fin a meter mano al asunto ese del Concordato… pues igual, entonces, mucho mejor.

Lo mismo digo sobre el uso del feminismo en vano. Que lo que no entiendo es cómo aún tragamos con eso porque mejor un símbolo que nada. Pues a mí qué quieren que les diga, me siento igual de mujer objeto cuando un presidente me pone a revisar las tropas con un bombo que cuando me utilizan de reclamo para vender un coche o una bebida alcohólica. O quizás me cabrea más, incluso, el primer caso, porque se le presupone una responsabilidad mayor sobre lo que debe ser o cómo deben de entenderse la igualdad y la feminización de la política. Porque no es eso, mis queridos machos alfa, no tiene nada que ver con nombrar más ministras que ministros ni conque el titular de la socialdemocracia que nos acabáis de colar por toda la escuadra sea el de: Un Gabinete Histórico. Y lo dejo así, en histórico, no añado lo de integrado mayoritariamente por mujeres porque yo, sinceramente, miro y remiro la foto de familia y sólo veo hombres. Hagan la prueba, cojan varias fotos de otros gabinetes, pónganlas unas al lado de las otras, mírenlas desde cierta distancia y verán cómo son prácticamente intercambiables: el mismo género, la misma caspa.

Ministros Rey

Fuente: Europa Press

Algo les debió de chirriar en este sentido a los asesores porque la segunda foto, ya superado el primer Consejo de Ministros y Ministras -que a ver cómo cojones vamos a encajar un titular- era, ciertamente, más vistosa. Y aunque ellas seguían apostando, en su mayoría, por el pantalón, el taaaan poco sutil rojo PSOE se colaba entre los flashes y daba algo de vidilla a la estampa. No me he fijado lo suficiente como para saber si el red coincidía con las ministras que se deben adscribir al guiño: “Somos la Izquierda” o con las que se supone han sido nombradas para el guiño guiño a la derecha, extrema derecha. Me he quedado tan solo con el color del puño y la rosa -de nuevo Donatella, de nuevo la burda obviedad- y conque una de ellas creo que se atrevió con ¡un mono! Una elección, sin duda, arriesgada; muy con los tiempos, pero difícil de defender. A lo mejor era la ministra de Transición Ecológica, que como con averiguar de qué va su cartera ya tiene el cielo ganado, no tenía mucho que perder a la hora de elegir qué ponerse.

Ministras Rojo

Fuente: Infolibre/Efe                                                      (Supuesto Mono, al fondo a la derecha)

Andaremos y veremos si, al final, esa prenda, ese gesto, de los pocos que seguro que fue espontáneo, es lo más rupturista y pegado a la sociedad -a la que aún puede comprarse algún trapito- que vamos a ver durante este nuevo período. En cualquier caso, lo que ya es seguro es que de sexo esta temporada tampoco nada. Y el mono también es muy sintomático de lo que digo. Prenda incómoda donde las haya para mear y para follar.

Así que… Abenço a... compañeros y compañeras que aún creen en la democracia y en cambiar el mundo porque..  quizás hemos ganado una batalla pero no la guerra!

Saravá! … Porque hoje é sábado… e amanha domingo!

 

In memoriam de las tres últimas mujeres asesinadas, de todas las que han sido asesinadas antes y de las que, por desgracia, seguirán siendo asesinadas por la violencia machista, mientras nos empalmábamos esta semana con una foto de Ladys in Red, supuestamente simbólo inequívoco de avance hacia la igualdad.

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Nota: gracias a Olga González, de cuyo muro robé a brincadeira de la Ministra de Transición Ecológica

1 minuto de silencio

Retomamos domingos y libros con una reflexión sobre las violencias, porque la vida ha querido que, casualmente, hayan coincidido en el tiempo dos realidades que no son comparables pero sí tienen un denominador común: la invisibilidad.

Ambas comparten también la muerte como la más trágica de sus manifestaciones, pero los golpes, el dolor vienen de lejos y en formas variadas.

Hablamos de las violencias machistas, que acaban de cobrarse una vida en Tenerife, y de las violencias laborales, que también han acabado con la vida de un trabajador en Bilbao.

No se trata de hacer un paralelismo imposible con la violencia de género –ojo- pero sí de poner encima de la mesa lo invisibilizados que siguen estando los problemas anónimos, de la cotidianeidad, del día a día de una realidad que se sigue llamando crisis, inestabilidad, involución, machismo, desigualdad y recortes, pero que, en la medida en la que no se conoce, parece que no existe.

Violencia Laboral. Infolibre 

El asesinato de mujeres por violencia machista no debe ser un contador que se pone a cero a principios de año.

Anónimo. Twitter

Con paralelismo o sin él, pido para ambos casos 1 minuto de silencio y recomiendo la lectura de :

Chimamanda Ngozi, Todos deberíamos ser feministas. Ed. Random House

Remedios Zafra. El entusiasmo. Precariedad y trabajo creativo en la era digital. Ed. Anagrama

 

Lecturas de inodoro

inodoro duchamp

Duchamp y su retrete

La verdad es que yo he sido siempre más de El Jueves. Cuestión de edad, supongo; o, mejor dicho, de la edad de mis hermanos, y la herencia marca. La herencia o la soledad porque, para ser sincera, en los úlimos tiempos no soy de ninguna de las dos. Es haber empezado a vivir sola y escasear el papel en el cuarto de baño. Y no porque me haya pasado a las toallitas frescas, sino porque ya nadie deja su lectura en el vidé.

No sé si daría para un estudio o si lo que voy a decir es otro de esos tópicos que identifican a los tíos por sus costumbres en el aseo, tales como dejar la tapa del inodoro levantada, apretar la pasta de dientes por el medio o dejar abiertos los botes de geles, champús o acondicionadores. Y entono el mea culpa, antes de que me lluevan los adjetivos, porque yo también hago lo propio, y claramente y a mucha honra tengo tetas.

Pero es verdad que así como El Jueves lo asocio a ese espacio tan íntimo de cualquier hogar, no me ha pasado lo mismo con el Vale o la Superpop o las revistas que supuestamente leen las hermanas.

Pese a todo, hoy voy a decantarme porque leáis Mongolia, porque sí, las revistas también se cuelan en las librerías; es más, en este caso concreto reposaba sobre Verdade Tropical, el tocho-libro de Caetano Veloso que, con toda la movida de Brasil, se presentaba como primera opción para  la entrada de este domingo.

portada mongolia

la voz mas hola

Mongoles en Galicia

Más allá de nuestro semi-accidentado encuentro hace unas semanas en el acto de Infolibre por la libertad de expresión y pese haber confirmado con ellos que la Teoría de los 6 grados de separación es científicamente correcta, la decisión tiene que ver con la necesidad que sentí estos días de soltar o poder leer inteligentes barbaridades al respecto de algunas de las “reality news” que nos rodean, eso sí, con marca gallega.

Que también, ya nos vale, es bien triste o bien sintomático que con la retranca que nos caracteriza y los buenos humoristas gráficos que tenemos, no haya podido fraguar con éxito ningún proyecto satírico con el que reírnos hasta de nosotros mismos. Supongo que los Chévere hacen algo de eso, pero hasta donde sé o leí con cierta connivencia con los que mandan (ahora); hubo aquel intento fallido de los muñegotes pero… si la memoria no me falla -que hoy paso del contraste y el rigor, que para algo sigo en el paro- fueron censurados por el gobierno de la Xunta, el de los “buenos”, el del bipartito. Una lástima porque la exclusiva de nuestro El País, es decir, La Voz, anunciando que ahora regalará también el Hola o la promo del reportaje de Luzes: Freixanes y Bragado hablan sobre el mundo editorial en Galicia me han obligado a respirar diez veces antes de lanzarme sin piedad a los 140 caracteres. 

Por eso me acordé de Edu y Darío, a punto estuve de darles cuatro claves y que nos sumasen a su repertorio, pero siendo serios, ni con esas cuatro claves a sus lectores de Murcia, por ejemplo, les haría puta gracia ni despertaría su más mínimo interés, y con razón.

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Para ver, leer u oír

No sé ni en qué día vivo, que tengo un jet lag físico, mental y emocional que no augura nada bueno, pero aún así creo que el último número de la revista es el que tengo, aunque, vale, reconozco que aún no la he leído ¿Pero pensáis que siempre leo todo lo que os recomiendo? 🙂  pues eso.  Hoy es lo que toca si es que os da por la lectura.

Si estáis en Madrid y preferís que os lo cuenten, el jueves 26, en el Teatro Luchana, retoman Mongolia, el Musical, supongo que el verdadero motivo por el que acabaré poniéndole los cuernos a El Jueves. Un musical ¡¡sin música!!!  o ¿acaso no estáis de acuerdo en que no hay género más estúpido que ese en el que en el mejor momento de la trama un montón de peña se pone de repente a bailar y a cantar de forma descontrolada?

el musical

Su agenda para esta semana incluye también una entrevista, con Pablo Iglesias, pero esa ya es otra historia. Feliz Domingo.