Misma previsibilidad, mejor vestuario

Moncho Fuentes-Salon

Moncho Fuentes-Academia Galega do Audiovisual

Nunca me había resultado tan fácil resumir un evento en 140 caracteres. Creo que, si no fuera por lo del vestuario, el titular, incluso, sería válido para cualquier otra edición y cualquier otra gala: del audiovisual nacional, del estatal, del internacional…

Cada vez me aburren más hasta los photocall, sí, no debo de estar pasando por un buen momento. Y casi mejor, porque cuando hablo de un mejor nivel en el dress code me refiero al de las “entregadoras”; una vez cerrado el telón… la realidad, como siempre, estaba ahí fuera y eso que en esta ocasión yo no estaba presente, pero con las fotos e imágenes que he visto he tenido suficiente.

Hace tiempo que no me cuela eso de que saltarse el “protocolo” es un super acto de rebeldía, una reafirmación de identidad o algo así, de que a mí nadie me impone una pajarita o una falda midi. Es una simple cuestión de buen gusto y de respeto hacia uno mismo. He visto frikis y punkis mucho más fieles a su estilo que buena parte de los peor vestidos presentes en la sala. Porque no se trata de disfrazarse, ni de alta costura ni de pret a porter, se trata, simplemente, de ser y estar.

Como lo hicieron…

Mabel Ribera

monchorosa

Moncho Fuentes-Academia Galega do Audiovisual

o…

 Isabel Blanco

Isabel blanco

Moncho Fuentes-Academia Galega do Audiovisual

y también…

 Jorge Coira y Araceli Gondá, inaugurando década ¡oh wait! apuntándose al clutch como Isabel

araceli jorge

Moncho Fuentes-Academia Galega do Audiovisual

Quizás es que la rebeldía tenga más que ver con la desgana de acudir año tras año a la misma gala. Un acto que, como ya apuntamos Nacho Mirás –ausente siempre presente- y yo hace dos años debería hacerse para ellos mismos, para el sector. Ellos se lo guisan y ellos se lo comen. Y el que no esté conforme que deje de envenenar en cuanto ha resuelto lo de los besos de judas –que en eso sí que nadie se salta el protocolo- y se atreva de una vez a hacer la contragala.

Conste que quizás el espectáculo de ayer nos dio una de las claves de por qué funcionan mejor unas ediciones que otras o, mejor dicho, según las últimas que yo he podido presenciar, la de ayer, a nivel comunicación, sí consiguió enganchar y no creo que haya sido por el guión, o tan sólo por él.

No me atrevo a decir que por primera vez -porque no sería rigurosa y, sinceramente, no tengo ganas ahora mismo de investigarlo- la gala fue conducida por una comunicadora profesional, por una periodista, y eso se nota. Ups, perdón, me sopla aquí el tocapelotas que tengo a mi lado que también presentaba Touriñán, es cierto, me pareció verlo, creo que ganó peso, es lo único que recuerdo.

marga pazos

MF-AGA

Marga Pazos se lo comió con patatas, llenó ese escenario-andamio –como dijo alguien en un tuit- y durante 6 minutos nos tuvo sin pestañear delante de la televisión, despertó nuestra atención, se hizo escuchar, nos emocionó y en ningún momento sonó a teatralización e impostura. Por una parte podríamos pensar, lógico, juega con ventaja, es su profesión. Pero…. se estaba ajustando a un guión, estaba interpretando un papel en un escenario totalmente ajeno al de su oficio o al de su día a día, al menos. Esto es más propio de un actor, ¿no? ¿Qué es lo que falla, entonces, cuando son profesionales de la escena los que hacen de maestros de ceremonias? ¿Por qué casi ninguno de los gags, año tras año, consiguen tener gracia? Y no me respondan lo inmediato, no disparen al pianista, que rima con guionista. En este sentido, hay que reconocer que ha habido puntos que han estado muy bien: el drone, el periscope, el reconocimiento a los técnicos… el discurso del presidente de la Academia: un hombre recordando a las mujeres, a las que sufren violencia de género y a las que padecen las consecuencias de una sociedad que todavía no les ha dado la oportunidad de ser candidatas en las categorías consideradas “más importantes”.

¿Dónde tienen, entonces, el problema, sus señorías? ¿Será, tal vez, un problema del director de casting? o ¿todo tendrá que ver, en último término, con lo de la previsibilidad, con que organizan un guateque para reírse entre ustedes de sus propias gracias, sin tener en cuenta que, igual al público, son otras formas de interpretar o comunicar lo que nos levanta una carcajada?

Birras

A ese mismo público, igual le han interesado más, también, otras propuestas no nominadas o no premiadas, pero como escribía respecto a la gala de hace dos años, el establishment y La Flor han decidido por todos nosotros y si ahora hay que beber Voll Damm dobre malta en vez de Estrella porque la anuncia Luís Tosar, pues se bebe Voll Damm y listo.

Todo mi respeto, conste, a Luís y mi reconocimiento a su carrera. Considero, además, que es uno de los más perjudicados por este tipo de movidas, pero los hechos son los hechos, quizás no objetivos, es mi punto de vista, pero sí veraces.

Ojo! Yo puedo decirlo, pero ha estado feo que en plena entrega del Mestre Mateo al mejor montaje, creo, el “entregador” haya insistido en la gracieta de que el premio estaba cantado, pese a la humilde intervención de Jorge Coira reconociendo el trabajo de sus compañeros. Si estáis en contra del sistema, muchachos, como sé que lo estáis, haced algo por cambiarlo, pero no os echéis escupitajos, que lo ponéis todo perdido.

marea

Moncho Fuentes-Academia Galega do Audiovisual

Marea Negra

Ya en otro orden de cosas, me jode tener que obviar ese guiño a la “paridad” con un grupo musical conformado sólo por mujeres, pero no sé en directo, en casa sonaba peor que mal y no soy tan feminazi para eso de que el fin justifique los medios, no en este caso. Y me ha preocupado que la representación de A Marea, unas siglas, unas personas que identificamos con ilusión, esperanza, novedad, futuro… hayan acudido todas de negro, las chicas, por lo menos. Ahí os habéis quedado un poco en la vieja política; en la noche ya se puede innovar y arriesgar en la paleta de colores, el negro ya no es sinónimo de elegancia y veros a todos tan cenizos… resultó algo inquietante, sobre todo teniendo en cuenta que estamos a las puertas de dos nuevas citas electorales. A ponerse pilas… pero de colores, que para mareas negras con las del Prestige  ya tuvimos suficiente.

morris

Morris Durán, mi infiltrado 🙂 

Última escena

Vaya, y a lo tonto a lo tonto… lo que eran 140 caracteres se han transformado en más de mil palabras, así que: o no he sido demasiado justa con el titular o era necesario desarrollarlo, lo dejo a vuestra elección. Lo que tengo claro es que, llegados a este punto, no pienso cambiarlo. Ya sabéis aquello de: “que una buena historia no te joda un buen titular” ¿no? O algo así. Además, ¿qué coño? sois faranduleros, toda la vida es cine y los sueños… cine son. Si no os ha gustado lo que habéis leído, simulad que aún estáis dormidos por la resaca y ya está. Estoy segura, además, de que esta no ha sido ni será la peor de vuestras pesadillas 🙂

 

P.D Quiero dar las gracias a la Academia -no, no estoy ensayando para subir a recoger un premio- por el momento dedicado a Nacho Mirás, Rabudo; con quien compartí, además de muy buena amistad, la gala de hace dos años. Más que un nudo en la garganta al verlo se me ha vuelto a hacer imposible pensar que ya no está 😦

nacho

Cris Andina

Vivir agora, denantes e despois (Manuel María)

 

 

 

 

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Las rosas también tienen espinas

Quizá lo más cerca que podamos estar de la muerte es escribiendo, en el sentido de que escribir es ausentarse de la vida, un abandono provisional del mundo y de nuestras nimias tribulaciones para intentar ver las cosas con mayor claridad. Escribiendo, uno da un paso atrás y al lado respecto de la vida para verla con mayor desapego, tanto de manera más distante como más próxima. Con una mirada más firme. Escribir te permite dar las cosas por zanjadas: los fantasmas, las obsesiones, los remordimientos y los recuerdos que nos despellejan vivos (…)

Simon Critchley

Critchley, SimonApuntes sobre el suicidioAlpha Decay editorial.2015

Libreria Quijote

Escaparate de la mítica libería Quijote (Ferrol). Foto Antón Pedreira

Elijo este texto para celebrar el 23 de Abril porque las rosas también tienen espinas, aunque en los tiempos modernos tendamos a comprarlas despojadas de ningún elemento que lastime. La vida no es un campo de flores y no por su dureza sino también por sus tabús. La fiesta de la lectura se me antoja una buena ocasión para hacernos con este tipo de obras, para abrir nuestra mente a una literatura que vaya más allá del bestseller y de la firma comercial de autores.

Elijo este texto, además, porque hace unos días hubo un tuit que me impresionó, por lo contundentemente que reflejaba una realidad que, hasta la constitución de nuevas elecciones, ha dejado de estar de moda: “Galicia destaca en España por la tasa de emigración y suicidios. A lo mejor, sería necesario pensar en otras maneras de marchar”

Pero , por favor, tengan la bondad de no inquietarse (…)   No tengo la constitución mental de un suicida. La vida es injusta: suícidate o supéralo, como decía el grupo de música inglés Black Box Recorder. Este ensayo es un intento de superarlo

Cencerros, elecciones y dentistas

 

Texto publicado en Infolibre el pasado sábado 16 de Abril

Hace algún tiempo aproveché este espacio  para dirigirle una carta a Mariano Rajoy. ¿Qué quieren que les diga? Para ciertas cosas soy así de analógica o, mejor dicho, para ciertos temas me manejo mejor con las palabras sin hastag que con los emoticonos.

Obviamente, nunca me contestó, pero lo que es peor, ahora que necesito insistir en mi queja ni siquiera sé si hago bien volviendo a dirigirme a su persona.

Y es que  Estamos como vaca sin cencerro, que diría la difunta Chus Lampreave en La Flor de mi secreto. Y digo “estamos” porque mira que me he sentido veces identificada con esa frase, pero nunca pensé que llegaría a aplicarla a un no-Gobierno. Así que creo que voy a sustituir el Mariano Mire Ustez de aquella ocasión por un:  A quien corresponda.

Voy a sustituir también el remitente, por dos motivos: porque como dije en aquel momento, entre las consecuencias psíquicas del paro están la de anular tu identidad y porque, ahora que me dejan a dos velas, el Ministerio ni se molesta en saber si soy Doña o Don. Que para el caso es lo mismo, soy el expediente 16/257 con resultado de resolución denegatoria de la ayuda económica regulada en el programa de recualificación profesional.

Conducir y llorar

Era previsible, pero no sé por qué verlo en letras impresas inoculó definitivamente en mí el virus del miedo, el temor a vivir sin ningún tipo de ayuda. Por si la carta certificada no era suficiente, tras conducir autómata más de cien quilómetros, quizás creyendo que poner distancia podría cambiar la realidad, aparqué, me sequé los mocos y apreté los dientes de pura impotencia. Sólo unas horas después, donde había diente sólo quedaban aristas, una especie de metáfora macabra para que cada vez que mi lengua tope con las astillas recuerde cuál es mi situación.

No tan diferente, por otra parte, de la de más del 45 por ciento de los desempleados de este País -según datos del propio Ministerio del pasado mes de Febrero-. Entre ellos se encuentra Aimara,  la primera que me alertó, precisamente, sobre la siniestra relación entre el dentista y el paro. En una entrevista en la Cadena Ser, relataba el estado de alerta permanente en el que se vive una vez que ya no recibes ningún tipo de subsidio. Advertía sobre el temor a cómo hacer frente a los imprevistos y entre ellos destacaba el de la odontología. Yo nunca había reparado en ello, sí en que se te jodiera el coche, en cómo pagar el seguro, etc pero al oírla, la suya me pareció la mejor de las metáforas y, de hecho, desde aquella vivo obsesionada con que cada empaste se mantenga sin agujeros.

Me sentí muy identificada con su testimonio, además, porque tenía 41 años, ni muy joven para encontrar empleo ni muy mayor para acceder a otra tipo de ayudas. Yo acabo de cumplir 42. Soy periodista y lo del diente… pues ya se pueden imaginar ustedes cómo me ha sentado.

400 Euros

Coincidía su entrevista con mis primeras gestiones ante el Inem para pedir el subsidio de los 400 euros que puedes solicitar una vez agotada tu prestación. Sabía que había sido un programa polémico, que los funcionarios harían lo imposible para desanimarte y no tramitarlo. Harían lo imposible o, simplemente, harían lo que saben que, en este caso, es sinónimo de no hacer nada o hacerlo todo mal. El supuesto endurecimiento de las condiciones para ser beneficiario o beneficiaria de esa ayuda sumado a las distintas interpretaciones que cada cual hace de los documentos a aportar han contribuído a que, al cierre de febrero, esa cifra de personas que no reciben/recibimos ningún tipo de subvención ascienda a dos millones.

Me entero de estos datos -oficiales, también- precisamente una vez finalizado el Vía Crucis de entregar todos mis papeles y más. Porque una es de esa vieja escuela de mejor que sobre que que falte y recopilé no sólo lo que me reclamaron sino también lo que se me ocurrió, dadas las incongruencias detectadas entre los dos funcionarios que se encargaron de mi caso y lo que figuraba en el impreso oficial que había que rellenar. Aún no había llegado el cartero con la resolución definitiva y mis dientes todavía seguían intactos, pero la frustración y el mal presentimiento ya empezaban a hacer mella en el ánimo.

En principio, por las condiciones exigidas, no debería ser tan difícil que resolvieran a mi favor:

-Llevar inscrita como demandante de empleo al menos doce de los últimos dieciocho meses.
-Tener responsabilidades familiares, tal como este concepto viene definido en el artículo 215.2 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social.
-La persona solicitante debe carecer de rentas, de cualquier naturaleza, superiores en cómputo mensual al 75 % del Salario Mínimo Interprofesional, excluida la parte proporcional de dos pagas extraordinarias. Para el cómputo de rentas se tendrán en cuenta las de la unidad familiar del solicitante, incluidos los padres.

Soy soltera, huérfana sin herencia y padezco niñofobia, así que creo que cumplo con casi todos los requisitos; pero ya se sabe, las condiciones son una cosa y los baremos, otra.

Violencia administrativa

Vaya por delante que no vomito para generar ningún tipo de empatía concreta hacia mi situación, pero sí para que quede constancia  públicamente de que estamos ante una administración violenta, que maltrata, y no es baladí que utilice esta palabra. Los grados vienen después, porque obviamente no es lo mismo agredir a quienes no tenemos personas a nuestro cargo que a un perfil en riesgo de exclusión. Sea como fuere, alguien me tendrá que explicar por qué si en mi vida laboral, entre la fecha del alta en el paro y la de su extinción no consta ningún tipo de actividad laboral ni movimiento contractual alguno, el argumento para no concederme la ayuda es: No ser parado de larga duración (inscrito como demandante durante 12 de los últimos 18 meses) sin tener personas a su cargo.

vida laboral

Informe Vida Laboral

Ni se molestan, para ser algo más rigurosos, en especificar que, efectivamente, durante los dos años de paro que se me han reconocido, los últimos doce meses no he estado inscrita de forma continuada, pero no porque haya tenido alguno de esos contratos de días, minutos u horas con los que se falsean las estadísticas, sino porque he salido fuera de España y he querido hacerlo cumpliendo la ley, pensando que así preservaría mis derechos al regresar.

Una de las obligaciones que asume el desempleado cuando acepta el “compromiso de actividad” es la de informar de cualquier desplazamiento al extranjero.

Hasta 15 días. No es necesario justificar el motivo del viaje, que puede ser una boda, turismo, visita a un familiar, amigo, etc.

Hasta un máximo de 90 días se puede salir sin necesidad de aportar ninguna justificación en especial. En este caso únicamente hay que pedir la autorización en la oficina de empleo. Durante el tiempo en que se está en el extranjero no se cobra el paro, es decir, la prestación queda suspendida y al regreso, se reanuda. No se pierden días de prestación y se sigue cobrando el mismo importe. Esta nueva modalidad de autorización es consecuencia de la Sentencia del Tribunal Supremo STS 7817/2012

 Salidas justificadas hasta un año

Se pueden realizar salidas al extranjero para trabajar o buscar trabajo, realizar estudios que mejoren la formación del trabajador o para una acción de cooperación internacional. Al comunicarlo a la oficina de empleo se interrumpe el abono de la prestación o el subsidio. Cuando se regrese a España hay dos posibilidades:

Hasta menos de un año continuado fuera, si el trabajador cuando regresa a España no encuentra trabajo, podrá solicitar que se reanude la prestación que se interrumpió al salir al extranjero.

Emigración o secuestro

Sí, es uno de esos aspectos de la reforma laboral que no han suscitado grandes titulares, aunque se trate de un secuestro en toda regla. Se trata de una cláusula que convierte al desempleado en prisionero dentro de su propio país. Aún así, más de dos millones de personas hemos decidido irnos desde que empezó la crisis. En mi caso, un mes para trabajar altruístamente en cooperación y casi un año para probar la suerte que España me sigue negando.

Me he ido pagando la fianza exigida, es decir, comunicándolo para mantener la prestación “mirando al maren suspenso”. Y he vuelto cumpliendo rigurosamente los plazos, con el fin de “reanudarla”, “sin perder días y con el mismo importe”. En ningún caso he generado una prestación nueva; he trabajado cinco meses, pero al ser al otro lado del charco no consta a ningún efecto para nuestro sistema de empleo y no he recibido la ayuda al emigrante retornado porque para esa condición debería de haber permanecido mucho más tiempo fuera de España. Entonces ¿qué me he perdido? ¿Acaso consta en algún lugar de las normas que acabo de transcribir, directamente de la página del Ministerio, que para acceder a una nueva ayuda sólo se tendrá en cuenta a aquellas personas que hayan permanecido impasibles e inamovibles dentro de nuestras fronteras durante un año seguido?

Varas de medir

El 23 de Febrero de 2013, cuando una patronal de izquierdas, látigo de la reforma laboral, se tomó ésta al pie de la letra y consumó su peculiar Golpe de Estado en forma de ERE, el Inem decidió aprobar mi solicitud y concederme los 720 días máximos que me correspondían por años trabajados. El 21 de diciembre de 2015, coincidiendo con la fiesta de la democracia, alcancé la jornada 720, así que el estado dejó de ingresarme mis 946 euros ¿Que digo yo que, si según la carta certificada, aún no llevo inscrita como demandante 12 meses, debería de seguir cobrando, no?

Pues no. Debe ser lo de las diferentes varas de medir que caracterizan la marca España, que según la estadística de la que se trate es paro o no de larga duración. Pasa como con los delitos, dime quién eres y te diré si has cometido fraude de ley o si lo tuyo es una de esas herencias familiares de las que desconocías su existencia, envergadura o evasión.

Hoy lo pienso, con la vista y el oído puestos en Panamá, y me arrepiento de haber sido tan responsable. Pero ¿qué estoy diciendo? Hoy lo pienso y lamento no haber sido una de esas 326 personas que el pasado año agredieron a algún funcionario del SEPES; especialmente a la rubia que entrevistaron hace unos días en no sé que cadena. Una tía que, ante estos datos, reclamaba poco menos que concertinas entre el trabajador y el desempleado;  cuando lo que haría falta es, precisamente, algo más de contacto humano; un mínimo de inteligencia y educación emocional e incluso un servicio o conocimientos en psicología que garanticen una atención al público no sólo acorde con lo que se espera de cualquier trabajo de estas características, sino adaptada a las particulares circunstancias en las que acuden los usuarios.

Sé que no se debe de tomar la parte por el todo, salvo para las licencias literarias, y que no pueden pagar justos por pecadores pero, lo siento, amigos, es lo que hay. Se conoce que la excepción que no confirma la regla se concentró toda en los metros cuadrados de la oficina en la que llevo desde que comenzó el año reclamando lo que es mío y ya me cansé de tanta mala educación e incompetencia.

Panameños y parados

Sí, me la estoy jugando. Soy consciente de que corro el riesgo de que me acusen de enaltecimiento de algo malo, pero llegados a este punto poco tengo ya que perder, así que, a quien me esté escuchando, indeciso antes de hacer la maleta, le recomiendo la insumisión. Apostar por el cuño digital que permite el INEM y seguir cobrando desde cualquier parte del mundo. Se me ocurre, además, que debe ser lo más parecido que podemos estar el común de los mortales a sentir lo que es tener cuentas en Panamá o similar.  Lo jodido es que en caso de pillarte, el común de los mortales se enfrenta a un año y medio de cárcel, como poco, y a la correspondiente indemnización, como le acaba de pasar a un chaval de Pontevedra;  mientras que los de Panamá, como mucho, sólo tienen que hacer declaraciones ante una alcachofa y apelar a su condición de Antonio Alcántara, en el caso de Inmanol Arias; de balón de oro, en el caso de Messi, de “infanta doña” en el caso de Pilar de Borbón o de ser realmente de Palencia en el caso del ex ministro Soria, por poner sólo algunos ejemplos.

No me pidan calma

Dicen que las fases del duelo son: Negación, ira, negociacion, depresion y aceptacion. Algunos considerarán que yo aún estoy en la de la ira pero ¿puede ser de otro modo ante tal cúmulo de desigualdades y despropósitos? Y conste que no es tanto por el dinero, que también, sino por la circunstancia. Porque el paro es jodido, pero cada nuevo caso de corrupción escuece, es como una quemadura de primer grado; y cada envite con la burocracia es como un nuevo ataque a tu dignidad, a la poca autestima que aún conservas. Te devuelve a la fase de la depresión, si es que ya has salido de ella, aunque la disimules en forma de cabreo y de rebelión. El mucho ruido y pocas nueces. Pura fachada, en mi caso en forma de letras, que llorará con los ojos en cuanto ponga el punto y final a este relato. Suerte que hoy ya casi nadie va por la vida mirando de frente.

Lo que más me jode, de todas maneras, es que no sólo aceptas, casi resignada, lo que te ha tocado, sino que inicias otro proceso, el de culpabilizarte y sentirte una mierda porque siempre habrá alguien que aún esté  peor que tú. Uno de estos días, ya no recuerdo bien cuál, me flagelé con la información de Cáritas de que la pobreza se hereda y ocho de cada diez niños pobres hoy serán personas pobres en el futuro si no se toman las medidas necesarias . Ya no os digo la de veces que he hecho y deshecho la maleta para gastar lo poco que me queda poniendo rumbo a Idomeni. Me releo y sólo se me viene a la cabeza una palabra: soberbia. Y no es justo, sé racionalmente que no lo es, pero razones tiene el corazón que la razón no entiende.  Eso o que los parados somos los únicos que no estamos en funciones y alguien tiene que sentir y padecer por quienes ni siquiera salen en agenda.

dientes

Elecciones, dentistas y cencerros

Leía estos días a un periodista que afirmaba que España deprimía. A mí, la verdad, lo que me resulta es cansina. Acabar con el enemigo por ignorancia o agotamiento es otro tipo de estrategia, no tan lucida como la del teatrillo que se han montado los del ni contigo ni sin ti, pero, quizás, más eficaz. Desde luego, a la hora de volver a votar puede que lo hayan conseguido, lo del desgaste; y a la hora de interponer un recurso de alzada ante la Señora Ministra, como me propone la carta certificada, pues igual también suman otro triunfo. El propio funcionario me lo decía, “bah, recurre, si quieres, pero total, son habas contadas” y, la verdad, estoy tocada, “desdentada” y hundida como para seguir luchando contra molinos.

Me hace gracia, eso sí, que teniendo en cuenta el plazo que aún tengo para presentar el susodicho recurso y estando las cosas como están, la misiva tenga tan claro que es una mujer a la que debo dirigirme. Quizás sea por esta altivez, por esta última provocación que sí me anime a gastar el último cartucho, en lo personal, y a procurar cencerros para todas las vacas en lo colectivo. Todo sea por nuestra salud bucal, porque podamos masticar en lugar de seguir tragando y atragantándonos con esta vida y con esta política.

¿Un crowdfunding para mi dentista? 😉