Balbino y el cambio climático

Belvis

Espacio verde en entorno urbano (SCQ)

De un tiempo a esta parte, los domingos tienen doble ritual, manifestarse y leer. Como respeto la libertad individual de cada uno de vosotros no suelo meterme mucho en recomendar pancarta pero sí libro. Hoy resulta algo difuso definir la frontera, porque hoy es uno de esos días en los que cobra mayor sentido el título de esta sección: #alairelibro.

Surgió de una iniciativa universitaria en Bogotá que pretendía recuperar el espacio urbano para sus ciudadanos, promover ciudades amables para actividades tan sanas como la lectura. Conseguir este objetivo no es una cuestión sólo de urbanistas y de civismo sino que es una tarea de todos, que comienza por lo más básico, preservar el aire para respirar, de lo que dependerá  buena parte de todo lo demás.

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Cumbre de París

A un día de que los grandes estadistas se reúnan en París en una Cumbre sobre el Cambio Climático, hoy mucha gente saldrá a la calle como forma de presión para que dicha Cumbre no se limite a lo de siempre, a compromisos para incumplir o a la falta de los mismos por parte de países con puntos de vista muy cortoplacistas respecto al medio ambiente.

Pero como suele ocurrir, los ciudadanos van muy por delante de sus representantes y el outfit verde se impone cada vez con más fuerza como tendencia.

Por eso, a los que el tiempo se lo permita, los invito a que  hoy redescubran un lugar y se sienten allí durante un rato, como he hecho yo redescubriendo el parque-bosque de SCQ. Rurales o urbanos estoy segura de que si lo hacen todos oirán la voz de Balbino. O quizás rememoren el diálogo de El Principito con la rosa  o les parecerá ver pasar a un conejo con prisas desde hace 150 años.

Alicia 1

No sólo los verán sino que seguro que los sabrán interpretar mejor porque hay personajes, hay libros que, aunque clasificados dentro la literatura infantil, son universales. A veces se nos olvida, hasta que, de repente, como en el caso de Balbino, se muere su autor y le sacas el polvo a ese estante de la biblioteca. Tal vez si lo hiciéramos más a menudo, de hecho, encontraríamos respuestas fáciles a cuestiones que se nos presentan difíciles sin llegar verdaderamente a serlo, que son una cuestión de simple voluntad.

Eu son Balbino. Un rapaz de aldea. Coma quen dis, un ninguén (…) Vexo o mundo darredor de min e adoezo por entendelo (…) Ninguén me di para que serven as estrelas nin onde morren os paxaros.

Memorias dun neno labrego

(Neira Vilas. Editorial Galaxia)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Mujeres machistas, hombres feministas

También ya es mala suerte la mía. Si es que siempre lo digo, lo de vivir en la periferia nunca trae nada bueno o, mejor dicho, nada a tiempo. De hecho, no deberíamos de compartir huso horario con el resto de la península, pero incluso teniendo una hora más de luz reconocida en el reloj, el 25 seguiría siendo 25 y el 27, 27. Y claro, aunque a veces lo disimule, en el fondo sigo siendo una fashionista, con conciencia, pero fashionista, y si me hablas de una Campaña en Negro pues pienso en el Black Friday,  en un viernes de compras, vaya, y no en un miércoles contra la violencia.

Conste que iba a añadir a la frase: pienso inmediatamente, y lo borré porque en realidad creo que fue el año pasado cuando oí hablar por primera vez del día oscuro; oí hablar, que no celebrar, porque aunque es una moda de esas importadas de los USA, la América en la que yo estaba en ese momento era otra historia.

Escaparates y básicos

Como vivo un poco sin salir de la nave y con casi nula conciencia del paso del tiempo, comprobar en una de mis escapadas a la ciudad que buena parte de los comercios de Compostela -Grandes Almacenes e Imperio Inditex incluido- lucían  en sus escaparates sus mejores LBD en forma de camiseta con lema, despertó de nuevo mi entusiasmo It girl.

Coco Chanel Adjusting a Model's Dress

LBD (Little Black Dress)

Zara

Zara (Plaza de Galicia, SCQ)

¡El Black Friday tenía que estar cerca! Pero.. ¡ay, ingenua de mí! craso error, la campaña de la capital de Galicia no implicaba compras e iba más allá del friday, del monday, el tuesday, el sunday… días y meses que a lo largo de este año se han cobrado ya 5 víctimas por violencia machista en Galicia, 43 en el conjunto del estado.

Luto denuncia, luto solidario

Compostela en negro ha sido, por tanto, una nueva acción para intentar sensibilizar a la ciudadanía sobre el problema de la violencia contra la mujer. Diseñada por Uqui Permui, se sumaron a ella más de 140 establecimientos que, del 19 al 25 de Noviembre, apostaron por el negro para intentar despertar conciencias, sin distinción de género ni de sector. La campaña parece ser que resultó todo un éxito, del que yo destaco, especialmente, la participación del universo Inditex, porque buena parte de las adolescentes que cada vez admiten con mayor normalidad ciertos comportamientos machistas están muy condicionadas por el concepto de vestir para en vez de vestir por.

Y ojo, que soy ingenua pero no idiota. Sé que hay una cosa que se llama Responsabilidad Social Corporativa (RSC), que a Amancio Ortega no se le reconoce, por ahora, como gran activista social, pero supongo que esto es mejor que nada. Vale, la RSC realmente suele ser mera estrategia, la forma que tienen muchas empresas de lavar su conciencia moral, ecológica etc tras tirar la piedra y esconder la mano pero, reconozcámoslo, en este caso, bienvenida sea.

Mujeres machistas

Me emociona especialmente la decisión de Ortega porque deja todavía más en evidencia a las aspirantes en cutre a Victoria’s Secret españolas: Woman Secret encarnadas en el vídeo de Elsa Pataky:  I’m so excited. Y por favor, que no me salga ahora ninguna feminista rancia a intentar justificar el papel de la seudoactriz y seudocante como víctima del sistema patriarcal y sexista que ha imperado siempre en la publicidad, de la mujer como reclamo. Eso sería como justificar que la entrevista en Icon sobre las tetas de Dafne Fernández de hace unos días también es responsabilidad de la perversidad machista del entrevistador. No voy a atribuirle a ninguna de las dos muchas neuronas, pero sí la suficiente capacidad para saber lo que dicen y el tipo de trabajos que aceptan, que flaco favor hacen, efectivamente, a este lucha que también debería ser la suya. Pero es así, nos guste o no reconocerlo, hay mujeres machistas y ni todo el patriarcado del mundo ni la falta de una educación en igualdad desde primaria son suficientes para convencerme de que tienen excusa.

Pataky

Escaparate Woman Secret ( Plaza de Galicia SCQ)

Soy hombre, soy mujer, somos

Llegados a este punto, reitero: Esta es una lucha global, que ni siquiera me atrevo a decir que afecte sólo a las mujeres, y no me malentendáis, pero es que una vez muertas, hay que sumar nuevas víctimas: su madre, su padre, sus hijos, sus amigos… amigas chicas y amigos chicos porque somos una sociedad de individuos, porque, como escribía García Montero hace unos días: Soy hombre, soy mujer, somos. Sí, afortunadamente también hay hombres feministas.

Como el escritor no vive en la periferia, no sé si también se apuntó al negro este 25 de Noviembre, imagino que no pero pudo hacerlo al rojo. De hecho, incluso nosotros pudimos haber combinado el luto con zapatos de ese color. Se trata de otra campaña, esta a nivel mundial, que optó por simbolizar así esta forma tan desigual de desangrar una sociedad, que es la violencia contra una parte de ella.

Morir dos veces

Las cifras abruman, aunque sólo ayer hayan sido portada; hoy, con víctima o sin ella, será otro día. Yo, además, multiplicaría por dos dichas cifras porque, cuando eres víctima de violencia, mueres dos veces; hay la muerte física, irrecuperable, y la muerte moral que, si has tenido la suerte de sobrevivir a la primera, te puede costar toda una vida volver a recomponerla.

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Campaña Zapatos Rojos

García Montero narraba así, en un artículo reciente, cómo le emocionó en una visita a una casa de acogida la manera en la que

una mujer maltratada contó el proceso de reconstrucción de su dignidad, la historia de una cita nueva, la tarde en la que se sintió capaz de sentarse delante de un espejo, pintarse los ojos, pintarse los labios, sonreír otra vez y salir a la calle.

No describió el color, pero yo recomendaría el rojo. Carmín en los labios y sangre en los zapatos, de tacón alto, pero como símbolo de empoderamiento no de muerte; metáfora de paso firme, de demostrar que tenemos sangre en las venas pero no para que nos las desgarren, sino para amar, para bailar, para luchar… para vivir y convivir en paz e igualdad.

 

 

 

As time goes bye

¡Ni las guerras son ya lo que eran!  Será porque en el imaginario de los de mi generación hasta resultaban románticas y ordenadas, con sus declaraciones formales, conforme iban a comenzar; con sus batallas, en muchos casos, concertadas; sus ejércitos, elegantemente uniformados y sus The End al grito de La guerra ha terminado.

Fin guerra

Sabías quiénes eran los buenos y quiénes eran los malos y, por supuesto, el bien vencía al mal. Hoy, sin embargo, creo que lo único que realmente está claro es quiénes son las víctimas, porque no estoy segura de que sea peor el que pone las bombas que el que nutre sus arcas financiándolas, por no entrar en otras disquisiciones de política internacional, que no son lo mío.

Hace tan sólo unas semanas, el propio Tony Blair reconocía –¡a buenas horas!- que la intervención en Irak había sido un error; idea a la que se sumaba Margallo, ministro de Exteriores de España, quien llegaba a reconocer que de aquellos polvos vienen estos lodos, léase, por ejemplo, Siria, y por eso, a lo mejor, ahora está tan callado y quien está actuando de portavoz es Fernández Díaz, porque hay víctimas de primera y víctimas de segunda y cuando toca llorar a las de primera, la reacción no puede ser otra que la del ojo por ojo, aunque signifique cumplir el tópico de que el hombre es el único animal que tropieza dos (o más) veces en la misma piedra.

Aviones francia.jpg

Si hiciésemos una encuesta, estoy casi segura de que muchas de las víctimas de primera, es decir, nosotros, los occidentales, no teníamos ni puta idea del follón que había montado en Siria hasta que vimos la foto de Aylan muerto en una playa. Aylan nos impresionó, nos dio una bofetada en la cara y nos hizo situar en el mapa buena parte de los conflictos de Oriente medio y próximo en forma de refugiados. Aylan, sin embargo, fue una anécdota, una foto ya más de setenta veces repetida pero no publicada. La comunidad internacional, tras los primeros selfies solidarios, rápidamente plegó velas y cerró fronteras y las cadenas de televisión pronto cambiaron el orden de la escaleta. Hasta que París dejó de ser la ciudad de la luz.

Cadáveres explícitos vs muertos implícitos

Ahora tenemos que cuidarnos, y mucho, de evitar nuestra propia radicalización metiendo en el mismo saco a terroristas y refugiados, pero ojo, que no meterlos en el mismo saco no es sinónimo de que no estén íntimamente relacionados. Es decir, antes de la tragedia de París, antes de esos más de cien muertos que apenas hemos visto pero sí hemos llorado, están los cientos que han dejado sus vidas en el agua, cadáveres explícitos que no tienen heridas de bomba o de bala porque en las guerras de ahora hay otro tipo de armas, y el auga es tan mortal como el Kalashnikov. Son las víctimas de segunda, porque por ellas no se aplica la ley del talión, ni se decretan días de luto, ni la tele-espectáculo desplaza a todos sus equipos supuestamente informativos para narrarnos, de luto riguroso y diseños sobrios, la anécdota, la vela, la flor, la niña del osito o el testimonio humano.

Informativos paris

Bueno, unos más sobrios que otros

Es obvio que siempre nos duele más un hermano que un primo segundo –o no- pero un poco de ecuanimidad tampoco vendría mal, porque la guerra hace tiempo que ha comenzado y Francia, Europa, hace tiempo, además, que está participando en ella. En los escasos osasis informativos que hubo el domingo, alguien puso encima de la mesa dos datos escalofriantes ante los que las autoridades siguen permanenciendo inmunes o no consideran un frente prioritario al que atacar, y así nos va. Uno de ellos, quizás más previsible o conocido, es que el 90 por ciento de los jóvenes que consiguen ser captados por los yijadistas son personas con problemas personales, con alta vulnerabilidad. Pero el otro, no sé si por más reciente o por darse en la aulas, me ha puesto todavía más los pelos de punta. Un 30 por ciento de los niños en los colegios franceses mostró indiferencia o protesta por el minuto de silencio cuando se produjeron los atentados de Charlie Hebdo. La encuesta se hizo ad hoc tras los atentados, no sé buscando qué respuestas, el caso es que el resultado fue este pero la solución sigue siendo el ataque armado y los grandes Pactos anti, contra, de, desde…

El país hacia el que muchos mirábamos, el referente de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad corre el riesgo de convertirse, como advirtió el Gran Wyoming, en el país de la Libertad, la Igualdad y la Seguridad.  Así que yo, por lo de pronto, voy a rebuscar en mi armario algún vestido azul, por lo menos para estos tiempos en los que los alemanes sigan vistiendo de gris. Es lo que tienen algunos colores, que tanto en las guerras de antes como en las de ahora, nunca pasan de moda 😦