SARAVA!

 

Cuidado, companheiro!

A vida é pra valer

E não se engane não, tem uma só

 

A Bençao… lectores e lectoras, e os que non len tamén, porque teño o privilexio de estar, de volver, aínda que sexa só por esa entrada perdida dende Saigón

A Bençao… Guadi Galego, porque sempre tivo moitas virtudes, sempre cantou bonito, pero desta volta ten, ademais, unha bola de cristal, máxica, disque, á que lle podedes pedir desexos e, sobre todo, na que vos Recoñecer 😉

A Bençao…  Barrio Princesas, porque aquí estamos todas las Calle de la ciudad, por todo lo que estoy aprendiendo sobre los colores y la vida; y lo más importante, por todo lo que estoy disfrutando con esa paleta tan variada.

A Bençao… Amor Amado, porque siempre estaré en deuda contigo… y con un trapicheo de orfidal 😉

A Bençao… Mariano, porque aún siendo consciente de que yo follaba bien, nunca imaginé hasta donde podría llegar el poder de un polvo 🙂

SARAVA!!!!!!!


 

Saravá  es una forma de saludo que significa Força que movimenta a natureza. Nace a partir del habla de los esclavos de origen banta, de las religiones afrobrasileiras.

Vinicious de Moraes es quizás la persona que más ha popularizado este grito de guerra, esta llamada, este reconocimiento, esta bendición a través de una de sus composiciones más bellas y a través de su poema o Día da Criaçao. Porque hoje o sábado. De ahí esta nueva sección, que unas veces servirá para dar caña y otras para dar jabón, según como hayan sido de acertados los dress codelos estilismos a lo largo de la semana. No seáis tímidos y haced vuestras propuestas, aportad, incluso, vuestras versiones favoritas de este samba 😉

Porque hoje é sábado… e manhá domingo!  

 

 

 

 

Las sandalias de Bárbara

¿Y tú qué quieres ser de mayor, Bárbara o Princesa?

A.M

No, no le he cambiado el nombre al blog, pero es que siempre me ha llamado mucho la atención que todas las street-style –la versión gratuita y menos Celeb de las It girls- se identifiquen con El probador de María, La huella de mis tacones, El rincón de Anatxu o Buscando en mi armario.

hola-street-style-kimonos

Porque así empieza todo, cuando se supone que su papel es el de nueva tribu urbana, el de outsiders de la moda, faro y guía dentro y fuera de las revistas, revisas sus Instagrams y -aparte de un cuestionable sentido del ridículo- encuentras un profundo sentimiento de manada, de mímesis de lo que supuestamente todas las chicas queremos ser y de consecuente inconformismo con lo que realmente somos.

Es el riesgo del low cost, que tanto puede democratizar como uniformizar, y el absurdo de unos tiempos en los que…. 

clase-como-nivel-consumo… y a los chistes me remito 😉 

Dime qué street-style eres y te diré a que clase perteneces, porque aún dentro de lo homogéneo hay categorías, que no es lo mismo hacerte un hueco en las páginas  chony de las publicaciones de serie b que en el underground de las lecturas sagradas.

Bárbara aún no tiene blog así que no tengo muy claro a qué categoría pertenecería ni qué clase de Street sería, aunque me inclino a pensar que no una al uso; además, no la recuerdo mucho, la verdad, sólo sé que llevaba sandalias y que, subida a ellas, de espaldas, miraba por una ventana. Ojo, que el resto de la película también estaba muy bien, creo 😉

Recuerdo con claridad, eso sí, lo que veía: una calle, un espacio, un horizonte… una vida, común pero distinta, porque era la suya, su vida.

¿Y tú, que quiéres ser de mayor?