Teoría de la evolución

Entre distancias y espacios. Comprobando que todo es relativo y que Darwin tenía razón, no en vano estoy en el País donde cayó en la cuenta “de que varias especies habían cambiado o adaptado entre las diferentes islas para sobrevivir mejor a las condiciones de su hábitat. Hizo la teoría de que esto sucedió por medio de un proceso llamado selección natural, en donde las adaptaciones más fuertes de una especie dada sobreviven”.

Anne evoluciona ergo sobrevive. A falta de tiempo para acabar de sentarse a concretarlo -hasta desayuna de pie- ahí están algunas de sus poliedrias: Die Beautiful Choses y Abrideira para hablar por ella y geolocalizar dónde se encuentra. De “la cueva” a “el refugio”. Dos meses después, siga no más

http://abrideira.blogspot.com.es/2014/09/noite-creative-home-hotel.html

Saturno y el miedo

Cotopaxi, Saturno, Cerebro

“Qué calidad de caja ósea, de cráneo! Sin embargo, es una de las lunas de Saturno, de nombre Encélado. Debajo de su corteza hay una especie de océano productor de manantiales de vapor que escapan por sus grietas. Pura actividad mental. En el océano de materia gris que llamamos cerebro bulle también un mar de ideas y obsesiones que, siendo diferentes en cada uno, resultan idénticas observadas en conjunto.

Si pudiéramos tomar todos los cerebros humanos existentes y amasarlos en uno solo y luego protegerlo con una calavera gigante, quizá esa cabeza alcanzara el tamaño de la luna de Saturno. Una cabeza saturnal, podríamos decir, en la que cada yo se habría diluido en una individualidad de mayor signo.

Al final de la escapada-A bout de souffle-Jean-Luc Godard-1960-miedo de algo copia

À bout de Soufle

¿Qué ideas escaparían, a modo de géiseres, por las junturas del casco protector? ¿qué obsesiones? ¿qué miedos? Seguramente, las mismas ideas y las mismas obsesiones y los mismos miedos que nos atacan a usted y a mí en particular. Lo veo en el metro, al contemplar las cabezas de mis contemporáneos. A veces, he de cerrar los ojos porque no soporto hallar en sus rostros las preocupaciones que envejecen el mío (…)

El pánico me obliga a abrirlos y entonces miro hacia el suelo y observo los zapatos e imagino que pudiéramos construir un solo par de zapatos sucios, aunque enormes, en los que cupiera la suma de todos nuestros pies. Un pie gigante para acabar con la cucaracha formidable que nos domina”. (Juan José Millás, “Una cabeza saturnal”, El País Semanal).

Foto: Die Beautiful Choses para Eferro

Foto: Die Beautiful Choses para Eferro

¿Quién dijo miedo?